INVESTIGACIÓN DEL MEDIO

La experiencia que relatamos se ha desarrollado en dos localidades pequeñas. Empezamos a proponer actividades de investigación del medio en Torrente de Cinca (Huesca), un pueblo de 1.300 habitantes, situado en la margen derecha del río Cinca, a cinco kilómetros de Fraga, en la carretera que va a Mequinenza. Allí estuvimos durante cuatro cursos.
Después, por efecto del concurso de traslados, marchamos a Torres de Segre (Lleida), localidad de 1850 habitantes, situada en la margen izquierda del río Segre y a 15 kilómetros de Lleida, en la carretera hacia Zaragoza, donde hemos continuado hasta el día de hoy. Ambas localidades son eminentemente agrícolas y el cultivo básico es la fruta dulce (pera, melocotón, manzana).
La nuestra es ya una experiencia de bastantes años, en los que no hemos hecho sino comprobar la inagotable riqueza pedagógica que ofrece el entorno, sobre todo cuando se trata de un entorno rural. Además, es muy fácil encontrar colaboración en los padres, en el ayuntamiento y en las demás instituciones de la localidad. Y no digamos en las personas. Quien más quien menos está encantado o encantada de cooperar con la escuela. En nuestro caso, salvo contadísimas excepciones, siempre hemos tenido la ayuda entusiasta de cuantas personas y entidades hemos necesitado.
Estamos convencidos de que si convertimos el entorno del niño y la niña en materia escolar, si conseguimos que la escuela sea un instrumento que les ayude a conocer y entender el medio en el que crecen y se educan, entonces todo tendrá sentido para ellos.
Debemos, pues, partir de la realidad que envuelve al alumnado; hay que vivirla para conocerla, e implicarse en ella para convertirla en materia escolar. Partir de la realidad significa entrar en la vida del niño y de la niña, conocer su entorno familiar y social, la historia y los modos de vida de la comunidad en la que están integrados. La realidad aparece ante nosotros globalmente, sin el corsé de las asignaturas ni los niveles escolares; fuera de la clase la gente de diferentes edades vive y trabaja mezclada, desempeña oficios y profesiones, compra, vende, sufre y se divierte, habita en casas antiguas y modernas, se organiza en grupos que, a veces, entran en conflicto con otros grupos...  No hay nada que enseñe tanto ni que ofrezca tantos recursos para el trabajo escolar.
No obstante, a veces es difícil encontrar el camino; por eso es importante perseverar y buscar ayuda allá donde sea posible. Pero lo más importante es salir fuera del aula, observar la vida y... tantear continuamente. 
La primera vez que hablamos con nuestros alumnos y acordamos hacer una investigación para conocer la historia de nuestro pueblo, nadie nos supo proporcionar una información medianamente aceptable.
En Torrente y sus alrededores existen diversos restos del pasado sobre los cuales apenas teníamos documentación. Hicimos unas cuantas entrevistas a gente de la localidad, pero la vedad es que apenas avanzábamos. Tampoco sabíamos qué dirección tomar. En vista de ello, decidimos escribir una carta a D. Francisco Castillón, investigador histórico que vivía en la cercana localidad de Zaidín, para ver si nos aclaraba algo y nos proporcionaba alguna pista que nos permitiese avanzar en alguna dirección.
Su respuesta fue rápida y llena de contenido. Don Francisco no solo nos puso sobre la pista del castillo, la ermita de San Salvador y algún que otro poblado antiguo; su carta significó para nosotros un revulsivo y un camino a seguir. En una de sus partes decía textualmente:
“Trazaos un plan de investigación: una serie de sesiones en el castillo, otras en la ermita, en varios poblados que hay en Torrente; cualquier piedra antigua, hacha, moneda, cerámica, etc., guardadlas como restos valiosos del pasado. Pasad casa por casa recogiendo toda clase de fotos antiguas, sobre las fiestas, los quintos, las bodas, etc; que os dejen ollas antiguas, los braseros, tenazas, etc. Y con fotos, utensilios, haced una buena exposición etnológica que causará sorpresa a todos los vecinos de Torrente, dado que en estos años lo vamos perdiendo todo con la tele, la lavadora, etc. Recoged los cantos antiguos, los motes de cada casa, lo que se hace para las fiestas, etc. Ya veis si tenéis campo de acción. Id catalogándolo todo despacio. No os canséis. Y si organizáis alguna exposición y deseáis que venga yo a dar una conferencia sobre Torrente, lo haré con sumo gusto, como lo hicieron los alumnos de Ontiñena y Velilla”.

He aquí un verdadero programa de trabajo. Decidimos seguir su consejo y ponernos manos a la obra. Desde entonces hasta hoy, la investigación del entorno ha sido una constante en nuestro trabajo con los diversos grupos de niños y niñas que han estado a nuestro cargo.
A modo de muestra expondremos tres de las actividades que mejores resultados nos han ofrecido a lo largo de estos años; se trata de la exposición etnológica, la guía de la fauna y las plantas medicinales.

La exposición etnológica.

Es una oportunidad única para conocer el pasado más inmediato de la comunidad en la que nos encontramos. Se puede hacer sobre aspectos concretos o abierta a todos los temas; pero siempre constituirá un éxito que nos proporcionará multitud de nuevas posibilidades de trabajo.
Nosotros hemos organizado dos hasta ahora, una en Torrente de Cinca y otra en Torres de Segre. Y el sistema de trabajo fue en ambos casos, muy parecido.
Empezamos enviando una circular explicativa a todos los habitantes del pueblo. Después, nos dividimos en grupos y fuimos por las casas buscando objetos antiguos. Al principio, la gente no se enteraba muy bien de lo que queríamos, o no se fiaba, o no encontraba nada que pudiera ser expuesto. Pero, poco a poco, fueron dándonos fotos, vasijas, monedas, relojes, planchas, etc.
Nosotros íbamos haciendo una ficha provisional de cada objeto y los almacenábamos. Cuando tuvimos material suficiente, empezamos a preparar la exposición.
Ahora se trataba de hacer una ficha más completa para que la gente que visitase la exposición pudiese tener la máxima información posible sobre cada uno de los objetos expuestos. Había fichas para objetos, para libros y para monedas.
Para buscar la información, así como para identificar algunos de los objetos que nos dejaron (vasijas de barro y de metal, llaves, braseros, planchas, aperos de labranza, herramientas para hacer pan, para trabajar el lino, medidas de todo tipo, máquinas, faroles, romanas, instrumentos de mimbre, monedas antiguas, libros, etc.), no dudamos en solicitar la ayuda de varios anticuarios, de especialistas en el tema y de personas aficionadas del pueblo cuya colaboración nos fue muy valiosa.
Las horas de trabajo fueron muchas, pero cuando un niño o niña acababa de buscar información y la pasaba a la ficha, venía y nos decía: "Sebastián, dame más faena".
La exposición de Torrente de Cinca tuvo lugar del 22 al 27 de febrero de 1982, y aprovechamos para organizar desde la escuela una semana cultural, con charlas sobre la historia de Torrente, la Ribera del Cinca y Aragón.
La de Torres de Segre tuvo lugar durante la semana de la Fiesta Mayor, del 4 al 10 de diciembre de 1989. La gente de ambos pueblos quedó encantada y muchos nos felicitaron por el trabajo desarrollado.
Desde el punto de vista pedagógico es impresionante la cantidad de posibilidades que ofrece una exposición etnológica como la nuestra:

  1. En cuanto a la organización y técnicas de trabajo: por parejas, grupos, individual, encuestas, visitas, recogida y clasificación de material, consulta de libros, de personas especializadas, utilización de la máquina de escribir, la imprenta, el ordenador...
  2. En cuanto a los temas a tratar: prehistoria, el mundo ibérico y romano, el vestido, fotos, herramientas del campo, oficios, evolución y cambios en la actividad económica del pueblo, canciones, juegos, refranes, historias, costumbres y formas de vida, fiestas, etc. En la de Torres de Segre quedaron abiertos muchos campos, algunos de los cuales se han ido trabajando posteriormente con más profundidad y pueden ser motivo de próximas exposiciones monográficas: cultivos de tabaco, esparto, cáñamo, lino; elaboración del vino, del pan, la matanza del cerdo, las familias que trabajaban el mimbre; las monedas antiguas, restos ibéricos y romanos, etc.
  3. En cuanto a los conocimientos, se nos hizo imposible evaluar la cantidad de cosas nuevas que aprendieron los alumnos después de realizado todo el trabajo. Hubo varios que aprendieron más que el propio maestro sobre alguno de los temas tratados. Cuando se trata de trabajar, de investigar, de "hacer", lo menos importante es el nivel de conocimientos "teóricos" que nos quedan. Lo importante es que aprendemos a trabajar la historia, que actuamos como verdaderos investigadores del pasado; y eso es algo mucho más provechoso y útil que estudiarla de memoria en un libro.

Una vez acabada la exposición, devolvimos los objetos a sus propietarios, pero antes elaboramos un duplicado de las fichas para que quedase un archivo etnológico en la escuela.
Gracias a la exposición, la escuela se convierte en un centro de información cultural para el pueblo, pues de vez en cuando aparece por la clase una persona con alguna piedra con marcas raras o con evidencias de haber sido trabajada, alguna moneda u otro objeto para que se los identifiquemos, trabajo que realizamos gustosamente. Y si nosotros no podemos hacerlo con nuestros conocimientos y material de consulta, bajamos a Lleida para comentarlo con especialistas en la materia (el Instituto de Estudios Ilerdenses ofrece un servicio gratuito de consultas con profesionales de diversas especialidades, que están encantados de poder ayudar). Luego confeccionamos dos fichas con la información recogida, una para el dueño y otra para la clase. De esta forma controlamos una gran cantidad de material sin necesidad de tenerlo en la escuela.
Disponemos, por tanto, de un fichero etnológico que con el tiempo ha ido adquiriendo importancia y volumen. La ficha que manejamos actualmente para cualquier herramienta u objeto, es de tamaño folio y consta de los siguientes apartados:

ARCHIVO ETNOLÓGICO
Número de entrada
Clasificación genérica
Nombre del objeto
Composición/materia
Inscripciones/marcas
Lugar de procedencia
Época
Utilidad
Aportado por
Información
Dibujo fiel o foto.

En cuanto a las monedas, dado que en las dos exposiciones aparecieron bastantes ejemplares, decidimos crear un sistema de estudio y clasificación, lo cual nos ha permitido tener “fichadas” prácticamente todas las monedas antiguas de ambos pueblos.
A continuación ofrecemos una de las fichas para que se puedan apreciar los apartados de que constan:

Valor: Dinero de vellón
Época: Entre 1336 y 1387
Ceca: Aragón
Anverso: ARA  GON (Aragón); busto de Pedro IV a la izquierda.
Reverso: PETRUX  DI  GRA  REX (Pedro rey por la Gracia de Dios); dibujo de una cruz doble.
Estado de conservación: Bueno
Lugar de procedencia y suministrador: Fue encontrada cerca de la ermita de Torres de Segre, por Pedro Rodríguez Jiménez.
Descripción del valor: El dinero de vellón se hacía con una mezcla de plata y cobre cuya riqueza dependía de la proporción de dichos metales. La palabra dinero viene del denario romano, cuyo valor era de diez ases. La mitad de un dinero se llamaba malla.
Todos los reyes de Castilla hasta Enrique II, acuñaron dineros; en Cataluña, su fabricación duró hasta Felipe V.
Apunte histórico: Pero IV “el Ceremonioso”, nació en Balaguer en el año 1319 y murió en Barcelona, en el 1387. Fue rey de la corona de Aragón desde 1336 hasta el 1387. Subió al trono cuando tenía 16 años.
Recomendaciones para su mejor conservación: Manténgase alejada de humedades y guardada en una bolsita de plástico aislada de otras monedas para evitar que se rocen unas con otras. No intentar limpiarla con nada; el propio sudor de los dedos de la mano será suficiente para ir eliminando pequeñas suciedades.

La guía de la fauna.

Y luego está el entorno natural: la flora, la fauna, los restos fósiles y la composición de los terrenos (minerales y rocas).
Al llegar la primavera, los alumnos traían a la clase, saltamontes, ranas, lagartijas, alguna culebra, etc., que encontraban ellos mismo o que les daban sus padres. Enseguida comprendimos que debíamos aprovechar la curiosidad infantil. Al principio, los observábamos, les hacíamos un dibujo y una ficha con lo más característico y luego los soltábamos o los enterrábamos en caso de que estuviesen muertos. Pero, poco a poco, empezamos a valorar la posibilidad de hacer una colección en la que hubiese al menos una representación de cada especie.
El trabajo de investigación sobre la fauna de la zona se desarrolló a lo largo de los cuatro años que estuvimos en Torrente y ha continuado de forma parecida en Torres de Segre. Nuestro esquema de trabajo ha sido básicamente el siguiente:
1.- Animales aportados por los niños individualmente o por algún padre o amigo:
Se les hace siempre una observación colectiva y una ficha con el nombre vulgar, el científico, la hora, día y lugar de recogida,  el nombre de la persona que lo aporta y las guías especializadas donde se puede encontrar más información.
Todas estas fichas las vamos colocando juntas en un fichero que llamamos “de la fauna”, a partir del cual los alumnos realizan investigaciones personales y conferencias sobre los animales.
2.- Salidas al campo realizadas por toda la clase:
Lo primero que hicimos fue construir trampas para cazar insectos con botes de conserva de cristal.
Las salidas se suelen realizar en horas y lugares diferentes al objeto de poder comparar después la fauna de cada zona y las horas de mayor actividad de cada animal.
Durante unos años fuimos recogiendo muestras de los ejemplares que no teníamos en el museo, pero desde hace varios, hemos renunciado a la captura en vivo para dar paso a la fotografía o a la captación de imágenes mediante internet.
Cada salida tiene sus características propias y la clase organiza el trabajo en función de los objetivos a conseguir. Los alumnos disponen de libretas de campo en las que anotan todo lo que consideran interesante (descripción de un animal, su dibujo, inscripciones o marcas en piedras, accidentes del terreno...). También solemos llevar prismáticos, lupas, las trampas para insectos, acuascopios, brújulas, máquinas de fotos, etc. Una vez en la clase utilizamos guías especializadas (de editoriales como Omega, Blume, Grijalbo), lupas binoculares, terrarios, la enciclopedia de la vida natural, la enciclopedia catalana, para su mejor observación y clasificación.
Torres de Segre dispone, además, de una zona privilegiada, el embalse de Utxesa, donde la fauna acuática y, concretamente, las aves, son de una gran variedad e interés, al constituir un lugar de paso para las especies migratorias.
El fichero está abierto para cualquier especie animal, pero los más representados son los insectos, con 72 ejemplares (entre los que también hay migratorios, como las mariposas Danaus chrysippus y Colias crocea) y las aves, con 70, entre terrestres y acuáticas.
Las fichas son de tamaño octava y ofrecemos una de ellas para que se pueda ver su contenido:

Nombre científico: Egretta garzetta
Nombre vulgar en castellano: Garceta común
Nombre vulgar en catalán: Martinet blanc
Nombre local:
Fecha de recogida/observación: Se observó el jueves, 11 de enero de 1990
Lugar y hora: En el río Segre, frente de las piscinas de Torres. Eran las 15’30.
Aportado por: Alumnos de 5º de EGB.
Información: Guía básica de la fauna de Europa (Omega), pág. 260-261;
Història natural dels països catalans (tomo 12), pàg. 100, 375.
Guía de las aves de España y de Europa (Omega), pág. 168, 344.
Els ocells de les terres de ponent (Dilagro), 190.
El mundo de los animales (Planeta, tomo VI), 324-325.
Aves acuáticas (Blume), 60.
Espècies protegides (Departament d’Agricultura Ramaderia i Pesca de la Generalitat de Catalunya, any 1987), 34.

 

También tenemos apartados para la flora, los fósiles (en la zona se han encontrado pocos, pero tenemos bastantes de la provincia  y de Huesca), los minerales y las rocas; pero es a la fauna a la que le hemos dedicado más tiempo y recursos.

Las plantas medicinales.

A lo largo de estos años, la flora se ha ido trabajando muy lentamente, dado que a los alumnos les resulta más atractivo observar y clasificar animales, pero en los últimos cursos hemos iniciado una recopilación de plantas medicinales y de sus aplicaciones en medicina natural, que nos está permitiendo confeccionar una guía bastantes completa  y la recuperación de terapias que ya estaban casi olvidadas. Contamos con la inestimable colaboración de varias personas mayores del pueblo, que nos ayudan a identificar plantas y nos relatan las técnicas curativas que, en algunos casos, aún perduran. En un curso o dos más tendremos una guía bastante completa de plantas y remedios naturales. Pretendemos también comprobar si la utilización medicinal que se hace de las plantas en Torres de Segre, responde a criterios científicos o se trata simplemente de un uso cultural. De esta forma, nuestro trabajo estará siendo científico y, a la vez, útil a la comunidad.
Por otro lado, en esta actividad participan todos los alumnos y profesores del centro escolar (se trata de una escuela de una línea, completa), con lo cual, la diversidad de actividades y aprovechamientos es muy grande (proyectos de trabajo, observación y seguimiento con anotación de datos en las clases, salidas al campo, entrevistas a la gente mayor, recopilación de recetas para curar y para la cocina, etc.).
Para facilitar la colaboración de los padres y madres, abuelos y abuelas, se confeccionaron unas fichas para  entrevistar a los que tenían alguna información que suministrarnos. En la entrevista se les formulaban a todos las mismas preguntas y se rellenaba una ficha para cada planta. Las preguntas eran las siguientes:
Nombre de la planta.
Enfermedades o trastornos para los que se utiliza (indicar si es para personas sólo o también para animales).
Cómo se utiliza (infusión, emplaste, como aceite...) y las partes de la planta que se hacen servir. Descripción del proceso con detalle.
¿Tiene también utilidad gastronómica? ¿Cuál?
Persona/s que ha facilitado la información (nombre y apellidos, dirección y teléfono).

Por ejemplo, algunas informaciones recogidas sobre el tomillo (Thimus vulgaris), nos dicen lo siguiente:

Sirve para desinfectar heridas en personas y animales, para la tos y para curar los resfriados.
Se utiliza en infusión.
También sirve para dar gusto a las comidas y para hacer conserva de aceitunas.
Nosotros lo utilizamos también para que haga buena olor en los armarios de la ropa.
María Cuscullola Pifarré.

Se utiliza para las inflamaciones de boca y ojos de personas y animales, para desinfectar heridas también de personas y animales, y para curar diarreas de las personas.
Se aplica con una gasa sobre los ojos inflamados en infusión. Cuando se tienen las encías inflamadas, se hacen gárgaras.
En el caso de las heridas, sirve para limpiarlas.
Para las diarreas, se bebe la infusión.
Se hacen servir las flores, las hojas y los tallos.
En la cocina se utiliza como condimento para los guisados de pescado y carne.
Juan Bargués.

El tomillo es un buen desinfectante para la boca, tomado en infusión.
También es bueno hacer vaos (aspirar el vapor) para los resfriados.
Se encuentra en lugares secos.
Angelita Miquel.

Ya tenemos un archivo de plantas medicinales que consta de más de 100 ejemplares y de cada planta se ha confeccionado una ficha con los datos que consideramos más importantes (familia, género, especie, forma vital, propiedades, lugar de observación, libros y guías donde se puede encontrar más información) y que archivamos junto con una foto o lámina de la misma, para que sirva como fuente informativa para posteriores investigaciones. Esto no significa que todas ellas tengan o hayan tenido una aplicación medicinal en el pueblo, pero sí que se encuentran en nuestro entorno.
En otra carpeta colocamos la información que encontramos en internet sobre cada planta, la cual es impresa y pasa a formar parte del archivo documental de la misma, junto con otras direcciones de internet en las que se pueden encontrar más datos, si se desea. Basta con escribir el nombre científico de la planta en el buscador para que te conecte con diversas páginas que contienen información variada (y lo mismo sucede con la fauna).
El trabajo de las plantas medicinales nos ha dado la oportunidad de organizar “El día del Medio Ambiente”, que consiste en la celebración de una serie de talleres relacionados con la salud (primeros auxilios, infusiones de hierbas, masajes), el medio ambiente (reciclaje de papel, selección de basuras, dominó ecológico) y la etnología (recuperación de juegos populares), que venimos celebrando en colaboración con los jubilados del pueblo, el Ayuntamiento y la Asociación de Padres, desde hace varios años.
Finalmente, también estamos confeccionando el archivo fotográfico de plantas y animales, que, en el caso de los animales, irá sustituyendo, poco a poco, a los ejemplares disecados que tenemos en el museo de la escuela.
Como podemos ver, el entorno nos proporciona todo tipo de situaciones y de posibilidades de trabajo, todas ellas reales, comprobables. A partir de él se pueden estudiar también aspectos relacionados con las familias, el trabajo de los padres y madres de los alumnos, la población, las actividades económicas del pueblo, se puede hacer un seguimiento diario del tiempo, un libro de noticias de la escuela y el pueblo, etc. La realidad es un libro que no se agota nunca.

VALORACIÓN:

El material archivado va formando un fondo documental de nuestro pueblo y comarca, que utilizamos para realizar nuevos trabajos escolares: conferencias, guías de flora y fauna, recopilaciones de medicina natural, trabajos monográficos, etc. Trabajos que, a su vez, nos seguirán proporcionando más documentación.
Estamos hablando, por tanto, de una escuela que trabaja, que poco a poco, desde su pequeñez, va construyendo la enciclopedia de la vida de su comunidad. No se trata de inventar ejercicios para que los niños y niñas aprendan, sino de investigar con el mayor rigor científico posible.
Para favorecer la colaboración de la gente del pueblo también tenemos organizado un fichero de personas que tienen algún conocimiento o afición  que pueda resultar interesante.
Si hacemos una evaluación sobre el nivel de conocimientos de nuestros alumnos, quizás no sea mucho más alto que el de una clase tradicional, pero, ¿es que acaso a las personas en la vida se nos evalúa por lo que sabemos? Desde luego que no. A las personas se nos evalúa por lo que hacemos y por cómo lo hacemos, es decir, por nuestro trabajo. Si la escuela y el sistema educativo en su conjunto han equivocado los términos será porque resulta más fácil seleccionar que enseñar de verdad. Lo que se aprende de memoria se puede retener un tiempo, pero acaba olvidándose. Mientras que lo que se aprende trabajando, queda grabado en nuestro interior permanentemente.
Partir de la realidad, conocer el medio en el que vivimos, entenderlo, colaborar con sus gentes, contribuir a su mejora y escribir el libro de vida de nuestra comunidad es motivador, es útil, nos equilibra y hace que nos valoremos a nosotros mismos. Y no digamos el efecto que tiene en las demás personas que colaboran con nosotros, sobre todo en padres y madres y gente de la tercera edad. Los abuelos y las abuelas son nuestros más entusiastas ayudantes y se muestran siempre agradecidos por la posibilidad que les damos desde la escuela de sentirse útiles a la comunidad.
Si queremos, por tanto, que los niños y niñas encuentren sentido al aprendizaje, el trabajo escolar deberá estar dirigido, fundamentalmente, al conocimiento y comprensión de la realidad más cercana, la cual nos ofrece diariamente las claves para entender la complejidad del mundo en el que vivimos.